Diario de John Taylor


15 de Junio de 1890.

Los días 13 y 14 de junio, estuvimos preparando la expedición, gracias al mapa que la Srta Jones consiguió del loco,que atacó al profesor Liddenbrock y a las notas halladas en el Heimskringla de Snorri Sturulson, que encontramos en el despacho del profesor Liddenbrock

Llegamos por la mañana al puerto Royal Victorian Dock, para embarcar en el buque Victoria, que nos llevará a Reikiavik, nuestra expedición es pequeña, junto con la  Srta Mary Jones, mi compañera  desde el inicio de esta investigación y su hermana, nos acompañan,el Sr Craven III y Todd, que por fin ha recibido su primera misión, se le ve exultante y muy motivado, he pasado estos días con él instruyéndole en el uso de armas y su progreso es notable, Todd será muy útil en nuestra expedición, ya que puede hablar el idioma nativo de la tierra a la que nos dirigimos.
También nos acompaña el extraño asistente del Sr Craven, ese maldito borracho, no entiendo como un hombre de su posición, se rodea de gente de esa ralea.

Gracias a la generosidad de Axel Liddenbrock, viajamos en primera clase.

16 a 18  de junio de 1890.

El viaje transcurre según lo planeado, ningún incidente digno de mención, la moral es alta.
Desde que partimos, no he visto al asistente del Sr Craven, le preguntaré por él, no me parece una buena idea tener a ese individuo sin supervisión.

19 de junio de 1890.

Continuamos a bordo del Victoria,nuestra travesía transcurre sin incidentes.

Esta noche se ha celebrado una fiesta, ya que mañana llegamos a nuestro destino.

Debo decir que la Srta Jones, estaba radiante, aunque se empeñe en ocultarlo detrás de sus malos modales, hay un porte elegante en esa mujer, y también algo extraño, no sabría decir que es, algo... sobrenatural.

La cena fue muy agradable, los vinos hicieron su efecto y la conversación nos llevó a contar ciertos temas personales, yo sin querer me sorprendí contando a mis compañeros de mesa la jornada del paso hacia Khartum.
El Sr Craven, animado por la conversación, relató lo que para él era un éxito comercial, conseguido, no obstante utilizando la traición y el subterfugio, algo impensable para un miembro de la alta sociedad y un caballero, espero que este Sr, pronto tenga la ocasión de demostrar su valía.
La Srta Jones, nos contó una triste historia, que por discreción no plasmaré en estas páginas.

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